RGPD en clave de oportunidad (esperemos que no perdida).

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Solo hay que revisar unas cuantas páginas web para darnos cuenta de que para algunos el RGPD aún no ha llegado. Por otra parte, ¿cuántos clientes no preguntan, no se interesan por el RGPD? Nos llegan correos de multitud de plataformas que nos piden que revisemos su nueva política de protección de datos y eso genera inquietud… dudas que quizás los profesionales no estamos sabiendo contestar de forma adecuada y eso es lo que pretendo, al menos un poquito, con este artículo.

¿Qué es lo que requiere de nuestras empresas y profesionales el nuevo RGPD? Muy sencillo: que seamos proactivos en la protección de los datos personales delante de posibles robos, pérdidas, etc., y muy especialmente de cara a datos sensibles (de menores, datos médicos, biométricos, etc.)

¿Qué es lo que cree el cliente que quiere el RGPD? Es probable que algunos piensen que lo que quieren de ellos es que monten una apariencia de cumplimiento de los niveles adecuados de protección. Otros, creerán que no va con ellos y algunos, que también los hay, verán una oportunidad para entre otros aspectos:

Analizar los procesos de comunicación de su empresa y su calidad (¿damos la imagen que queremos dar?, ¿Transmitimos lo que queremos transmitir y en los canales adecuados?).

Análisis de riesgos. Evaluar los puntos débiles relacionados con la información y controlar el nivel de seguridad necesario para cada tipo de información.

Afianzarnos con nuestros clientes que sabrán que nos preocupamos realmente por ellos. No solamente cuando recibimos un beneficio directo, sino siempre. Además, les estamos recordando que existimos (y que estamos en plena forma).

Revisar nuestra política de conservación/destrucción de datos sensibles (no sólo personales, sino también los datos claves de nuestra empresa que no queremos que pasen a manos de terceros.

Reforzar los vínculos con nuestros trabajadores, colaboradores, etc, formándolos y haciéndoles saber que ellos forman una parte importante del proceso. Son ellos quienes deben, en gran medida, hacer cumplir el RGPD.

Evitar daños mayores. Si tenemos una verdadera política de protección de datos de carácter personal, estaremos poniendo la primera piedra para conseguir que los protocolos de buenas prácticas en la empresa sean una realidad.

Y todo esto es aplicable a las startup, a las grandes empresas, a las pequeñas, a las asociaciones, a los clubs deportivos, a los profesionales y a todo aquel que quiera ser respetado y formar parte de aquellos que saben que ser proactivos no es un problema sino la única forma de estar en el mercado en el siglo XXI.

Seguro que hay muchísimas más razones, pero eso queda para un próximo artículo.

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